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  • Javier Jileta

Plataforma Epidemiológica en Tiempo Real.

La tecnología al rescate. Desde hace ya varias semanas, he estado siguiendo de cerca más de 12 aplicaciones globales para la protección contra la pandemia de COVID19. Resulta particularmente interesante ver, cómo los grandes debates de privacidad y discriminación no están en el centro de su desarrollo. Adicionalmente, lo más sorprendente, es que la tecnología que tenemos al alcance hace posible potencialmente detener la pandemia de manera teóricamente eficaz.

Mi intención no es entrar en la revisión de múltiples aplicaciones, sino describir algo sobre las variables del protocolo de cálculo de contagio que desarrollaron Google y Apple. Una vez que haya hecho esto, quiero plantear varias ideas que he explorado a profundidad de las funcionalidades clave que debieran tener estos sistemas globalmente. Recordemos, esta pandemia, requiere de un sistema interoperable globalmente… no sólo soluciones locales.

La discusión sobre la privacidad y discriminación tiene origen cercano, en la trágica lucha contra el VIH. La discriminación que esa comunidad sigue viviendo hasta hoy en día, nos hace darnos cuenta de lo poco que hemos avanzado en separar a las personas de sus padecimientos. La privacidad de sus diagnósticos también funge como una protección contra el fracaso en la sensibilización y educación de la población sobre los padecimientos. No olvidemos que las implicaciones de privacidad también tienen una vertiente de que saber con quién se vio qué persona, puede ser utilizado, por un Estado irresponsable como un arma.

El protocolo de cálculo de riesgo de Apple y Google tiene 4 factores para realizar su cálculo de riesgo de contacto: riesgo de transmisión, duración del contacto, días desde exposición, y distancia de contacto. Los pesos asociados, que son definidos por las autoridades de salud de cada país, permiten a cada usuario que forme parte de la red de aplicaciones de calculo de riesgo de contagio saber con toda privacidad su riesgo individual. https://developer.apple.com/documentation/exposurenotification/enexposureconfiguration

Las variables describen lo siguiente: A. “Riesgo de transmisión”: Se hace un cuestionario de síntomas que asigna valores a la posibilidad de infección, B. “Duración de contacto”: conforme el tiempo que pasaron los individuos o grupos juntos se asigna un valor, C. “Días desde exposición”: Hace cuánto fue la exposición, y si no se han desarrollado determinados síntomas recae en el supuesto de no infectado o asintomático, y finalmente, D. “Distancia de contacto”: lo cuál se calcula a través de medir la distancia a la cuál estuvieron los dispositivos medido por la potencia (bluetooth) a la cuál se detectaron los equipos.

Todas estas variables, permiten que los usuarios conforme desarrollan sus actividades cotidianas puedan tener historiales guardados en sus propios equipos de con quién interactúan. Si estuvieran en un sistema centralizado, el riesgo de que la información pueda ser usada para otros fines se hace evidente. Dicho sistema es una enorme innovación, aunque requiere su contraparte, que es un sistema de pruebas para que detone alertas cuando cualquier usuario del sistema resulta positivo y conforme el algoritmo indique, advierta a quienes tenga que advertir.

¿Qué funcionalidades debe tener? Tres básicas: 1. Conocer el nivel de riesgo individual, 2. Genera información en tiempo real para un tablero global de contagios y zonas de riesgo, 3. Facilitar el control de la trazabilidad de contagios. Un ejemplo interesante sería el que en un centro de trabajo se detectara un riesgo elevado, por la sumatoria de riesgos asociados, y las compañías estarían en capacidad (u obligación) de enviar a determinados usuarios que les marque el sistema a realizarse pruebas para reducir el riesgo comunitario de contagio.

Aunque, soñando … las aplicaciones de esta información se vuelve una mina de oro para entender las dinámicas sociales urbanas. Detectar y comprender bajo qué criterios y qué variables (que voluntariamente comparten los usuarios) las infecciones tienen mayor incidencia. ¿Será acaso el hacinamiento? ¿Quizá tenga que ver con las zonas de transferencia y movilidad? En fin, esta clase de información resulta no sólo útil a nivel individual para protege a quiénes queremos y amamos siendo responsables con nuestros niveles de riesgo, sino que representa la responsabilidad colectiva que tenemos de estar constantemente monitoreándonos.

Múltiples países utilizan este tipo de software, quizá la gran ventaja del sistema del API Google + Apple es que protege la privacidad, y permite que el usuario decida qué datos quiere compartir, desde ubicación, hasta características sociodemográficas. Sólo a través de la cooperación voluntaria global será posible generar una plataforma para encontrar nuevos equilibrios en el funcionamiento público social.

Viendo más allá del COVID19, este Sistema Global de Epidemiología Urbana, puede permitir también proteger a la población de otros padecimientos/enfermedades. No hay que olvidar que la influenza también es un asesino importante y tener información en tiempo real a nivel global puede permitir tomar acciones prioritarias de forma planetaria para detenerlos. Pensemos en campañas globales de transmisión de cualquier infección que tengamos las herramientas para que cuando tengamos que tomar decisiones de a dónde vamos qué tanto riesgo estamos tomando; de manera opuesta, cómo quienes o lugares que están en esos vectores de riesgo pueden tomar acciones específicas para reducir los riesgos. En el agregado, aumentando las posibilidades de aumentar la salud de toda la humanidad.

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 2020 by Javier Jileta